Amor de Mujer o Carta Abierta a mi Madre

No hace falta que lo diga: cumplí cuarenta años y hace muchos que no estás conmigo. No obstante has logrado la hazaña, no sólo de perdurar en mi corazón, que no cuesta nada, sino de seguir ayudándome a ser Roberto Piazza. La de estar junto a mí como entonces, cuando me inventaste con tal libertad de creación que, de lo que soy y lo que he logrado, madre, tenemos un porcentaje de acciones en partes iguales. Somos socios y tenés derecho a premiar mi carrera y a objetar las cosas que hice mal o que no hice. 

Sé que algunos de mis espectáculos te escandalizaron, y que otros te enojaron. Sin embargo nunca te permitiste interrumpirme con censura alguna porque siempre confiaste en mí. Eras la única que sabía que mi fortaleza no era la de los músculos ni la que tradicionalmente se le exige a mi sexo, sino la de mi espíritu y mi estilo. Cómo no ibas a saberlo si fuiste cómplice y me viste crecer ... 

En estos 25 años que dediqué a la moda nunca he dejado de recordar aquello que en mi infancia, a tu lado, aprendí a conocer para siempre: el maravilloso mundo de la mujer. Me veo correteando por el taller de costura, espiando cada gesto cuando atendías a una clienta o le probabas un vestido de fiesta que yo miraba alelado como si fuera el de una diosa o el de una reina. Y lo eran, claro. 

Sigo siendo un niño ¿lo ves? y quiero dedicarte este desfile de adulto como si hoy, más que nunca, necesitara de tu aprobación. Como dice Simone de Beauvoir: "...¿Qué es un adulto? Un niño inflado por la edad..." Déjame por un rato ser eso ... 

Hoy, en el año 2000, te celebro con este nuevo desfile. Lo llamé "Amor de Mujer" porque lo he creado retrocediendo a ese ámbito de femineidad y sensualidad, de transparencias y suavidades, de recuerdos, con un vago aire de melancolía que compartimos y que reubico, aquí y ahora, transgrediendo los tiempos. Lo atraviesa un aura de pasión y lo toca una corriente sanguínea: quiero que todas las mujeres se sientan acariciadas y que todos los hombres sean los autores de esas caricias. 

"Amor de Mujer”, madre, es el que colmaba las habitaciones y los sueños allá en Santa Fe, en nuestra vieja casa.

Te dedico esta colección, socia. No te emociones: ni a vos ni a mí nos debe afectar la sensiblería.

Roberto.

Roberto Piazza agradece a la Sra. Silvana Suárez por ser la Diva protagonista de este espectáculo.